Entradas

Mostrando entradas de julio, 2018

"me viene"

Imagen
Muchas veces me preguntan ¿de dónde sacas las ideas para escribir los posts? Y siempre respondo lo mismo. Cuando me viene, me viene. Nunca me he puesto delante del ordenador, he abierto el Word y he dicho: a ver qué voy a escribir hoy.
No. De cualquier situación, sea leyendo, sea hablando, sea escuchando, sea mirando… llega como una flecha una idea a mi cabeza. Tengo un amigo que es compositor, y hace años, cuando yo no escribía, le preguntaba cómo lo hacía para escribir canciones tan bonitas. Y siempre me respondía también lo mismo. En primer lugar, sus mejores canciones son las escritas desde el dolor. Desde el desengaño, desde la pena… Y normalmente las escribía de noche, cuando todos los miembros de su familia estaban durmiendo. Él se sentaba en la terraza, se encendía un cigarrillo y a veces escribía, a veces no.
Nunca escribió, como os he comentado antes, delante del ordenador y ´pá lante. Esto me sorprendía, ya que siempre esperaba otra respuesta. Como si él tuviese una varita m…

escúchame

Imagen

punto de vista

Cada semana un punto de vista diferente...derecha, izquierda, centro, primera o segunda. Semana tras semana a tu lado; apoyándote, animándote, aplaudiéndote, mirándote, observándote, cantándote, bailándote, sonriéndote...siempre fieles a tu lado, aunque muchas veces, “no nos veas”.
En ocasiones, algunos, somos trasparentes, pero supongo que ya sabes que somos muchos los que estamos y también desde hace años.
A mí, por ejemplo, no me gusta hacer ruido. Ruido significa sonido desagradable, alboroto o mezcla confusa de sonidos. A mí me gusta desde la música del silencio, desde las miradas, desde los gestos, desde la complicidad, desde primera fila, también, pero desde detrás... supongo que ya me entiendes.
En definitiva, en muchas ocasiones el punto de vista da igual. Ya se sabe que cada uno tiene uno. Lo importante es estar. Pero estar por estar no (que es tontería).

Paseando por las calles de la negatividad

Imagen
Hace algo más de tres años decidí dejar de caminar por las calles de la negatividad. Fui apartándome, inconscientemente, de gente que, en aquel momento no sabía cómo calificar. Más adelante sabría que eran las llamadas “personas toxicas”. 
Por suerte la mía, empezaron a aparecer en mi vida, las personas que he bautizado antídoto. Las “personas antídoto”. Algunas de ellas ya eran conocidas mías que habían evolucionado. Otras, aparecieron nuevas. Y otras aparecieron de forma virtual; ya sea a través de libros o de redes sociales. Todas ellas me enseñaron, me guiaron, para dejar de caminar mirándome los pies y empezara a caminar mirando al cielo. 
Cuando llevaba tres años por el camino de la positividad, decidí, por arte del destino, compartir una aventura con una persona tóxica. Antes de aceptar el reto pensé mucho la respuesta pero me aventuré ya que me lo tomé como un reto personal. Así vería como realmente había evolucionado. Yo y la persona tóxica. 


La aventura duraría unas 96 horas. A…