No quiero que se cumpla mi sueño

Había una vez, un día que me levanté antes que sonara el despertador. Nerviosa. Inquieta. Llevaba fumando desde los 14 o 15 años, no lo recuerdo muy bien. Lo que sí que recuerdo bien es que tenía 27 años y quería dejar de fumar. Casi llevaba media vida acompañada del tabaco. Tenía clarísimo que quería dejarlo pero no sabía cómo. También sabía que no quería contaminarme más para dejarlo. Quería hacerlo solamente con mi ayuda. Aquel día, al despertar decidí que no quería que se cumpliese mi sueño.

Supongo que hacía tiempo que me estaba auto convenciendo. Aquel día me levanté helada, solidarizándome con el riguroso frío de enero que hacia fuera. Había soñado que me despedía de todos mis seres queridos. Había ido al médico y este me decía que me quedaban pocos meses de vida. En este sueño tenía la edad que tenía en aquel momento. Quiero decir que no me veía de viejecita. Bajé a la cocina y se lo expliqué a mi madre. Ella, sólo me dijo: “pues ya sabes hija…” Este día decidí que no quería que mi sueño se hiciera realidad. Aquel día, no podía pensar en nada más. Me duché y me fui a trabajar.

Como cada día con mi compañera Laura, tomábamos el café y fumábamos el cigarro. Le explique mi sueño y le dije: “Laura esta es la última vez que me ves fumando” . Y  hasta hoy.  Aquí sigo, sin fumar. Hace ya seis años.

Este mismo día, era viernes, expliqué mi sueño a muchos compañeros de trabajo. Uno me dijo: “El lunes estas fumando otra vez”… pensé, ¿porque siempre tenemos que desanimar a la gente? Porque no podía decirme: ¡Qué bien! ¡Tú puedes! ¡Me alegro que lo intentes!…  Pero no… Todo lo contrario. Dos años más tarde esta misma persona me dijo: “Ojalá yo también pudiese tener tu sueño”. Le dije que si quería, podía.  

A veces queremos que nuestros sueños se cumplan, otras no. Muchas veces son avisos, señales. He leído alguna cosa sobre los sueños y en muchos sitios te dicen que no tienes que interpretar en significado literal, y así es. Pero en esta ocasión yo sí que consideré que tenía que dejar de fumar, ya que a lo mejor, en un futuro podía cumplir-se mi sueño de morir-me a causa del tabaco siendo joven.

Muchos queremos dejar de fumar pero no sabemos como. Aunque existan cada día más facilidades, desde mi punto de vista no sirven de nada si realmente tu no lo quieres hacer. Es que yo no puedo! Lo he intentado mil veces y con el estrés del trabajo no lo consigo… etc etc etc todo son excusas.

Aunque no seamos consientes estamos dando un mensaje contradictorio a nuestro cerebro. Es decir, decimos en voz alta que queremos dejar de fumar, pero interiormente decimos que no podemos.

Mil veces había buscado en google: como dejar de fumar. Y si lo haces te salen mil consejos, formulas, libros, los parches, los chicles, tratamientos… pero mi consejo, mi reflexión de hoy y desde mi experiencia, es que si no estas convencido no lo hagas. Todo el poder esta en tu mente. Si no estas seguro de ti mismo, si no lo tienes claro, sinceramente, no lo intentes porque lo pasaras mal y no lo conseguirás. Es mejor tarde, pero convencido al cien por cien que puedes. Si no te crees que puedes, no lo hagas. A lo mejor piensas que soy muy radical, pero no. Mi consejo es porque no lo pases mal si no lo tienes claro.

Antes de este sueño había fumado tabaco de liar, puros pequeños, incluso había cambiado de marca para fumar menos… pero todo eran excusas para no dejarlo. El día que realmente lo decidí, este día es el día que lo conseguí. Cuando vi en mi mente que yo ya no fumaba, incluso que no había fumado nunca, este día, había conseguido dejarlo.

En muchos aspectos de la vida las cosas son así. Hasta que no lo veas realmente en tu mente, y te lo creas, por muchas palabras que expreses, si son contradictorias con lo que piensas, no lo conseguirás.

Tengo unas amigas que han recurrido incluso en la hipnotización. Una lo dejó, la otra, no. Fueron juntas, el mismo día, les hicieron lo mismo, todo aparentemente igual, pero ¿por qué una lo consiguió y la otra no? Porque una entró convencida y la otra no.

Este día frío de enero, me hice el mejor de los autos regalos. Me regalé volver a tener SALUD.

Gracias, gracias y gracias. ¡Feliz semana y hasta el jueves! ¡Hazte feliz!

Coral·💋
*


Las fotos son del buscador Google

Comentarios

Entradas populares de este blog

El sonido del ruido

No podría vivir sin música